domingo, 1 de junio de 2014

¿El 'fracking' ayuda a combatir el cambio climático?

Obama combate el cambio climático gracias al éxito del 'fracking' en EEUU;
El gas conseguido por fracturación hidráulica reduce la dependencia energética norteamericana y hace posible el cierre de centrales de carbón.
La explotación de nuevos recursos de gas con la técnica de fracturación hidráulica o fracking puede convertirse en el principal aliado del Gobierno de Estados Unidos para avanzar en la lucha contra el cambio climático. El gran volumen de gas conseguido por fracking ha convertido a Estados Unidos en exportador neto de hidrocarburos y podría permitir, por ejemplo, la reducción de la actividad o incluso el cierre de algunas de las centrales térmicas de carbón -mucho más contaminantes que las centrales que utilizan gas-.El jefe del consejo económico de la Casa Blanca, Jason Furman, ha destacado esta semana que el proceso hacia la "independencia energética" de Estados Unidos iniciado en la última década permitirá ahora a la Casa Blanca avanzar en la reducción de las emisiones de carbono y la potenciación de la producción energética local.
Jason Furman confirmó la intención del presidente Barack Obama de presentar el lunes 2 de junio una nueva normativa, a través de la Agencia de Protección Medioambiental, para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2, gas relacionado con el cambio climático) en las centrales térmicas de producción de electricidad.  

Los grupos en defensa del medio ambiente ya han mostrado su satisfacción por los planes de la Administración Obama. Por contra, diversos sectores industriales y políticos han mostrado su oposición al plan de Obama. La Cámara de Comercio de EEUU emitió esta semana un informe en el que discutía las proyecciones de la Administración Obama y afirmaba que supondría la eliminación de 422.220 puestos de trabajo hasta 2022 y aumentará los costes de la energía.

Microsoft y la ONU crean un sistema para predecir la degradación terrestre

 Microsoft y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) han desarrollado el primer sistema de simulación virtual capaz de predecir la degradación medioambiental y el futuro de la Tierra. 
Esta tecnología de código abierto, apodada "Madingley", permitirá por primera vez a los científicos conocer cómo interactúan todos los organismos terrestres en un ecosistema dado y responder a preguntas medioambientales clave, informó el PNUMA en un comunicado. 

¿Cuáles serán los efectos de la acción humana sobre el mundo natural?, ¿por cuánto tiempo seguiremos contando con recursos para seguir viviendo?, ¿qué pasaría en un ecosistema determinado si se extinguiera una abeja? 

Son algunos de los interrogantes que intentarán despejar políticos e investigadores, aplicando el software a cualquier sistema marino o terrestre. Se trata del primer modelo que integra todos los procesos biológicos clave en el ciclo de la vida: la adquisición de energía para la alimentación, el metabolismo, la reproducción, la dispersión y la Tierra, enumeró. 

La simulación inicial contenía los continentes, océanos y los climas terrestres, antes de que se introdujeran los organismos. 
Conforme evolucione el modelo, los científicos podrán observar y evaluar cómo interactúan los seres vivos con sus ecosistemas y cómo les afectaría un cambio en el mismo. 


Logran que el algodón se convierta en un purificador natural para obtener agua pura.

Investigadores holandeses y japoneses han desarrollado un tratamiento especial para el algodón que permite que este absorba cantidades excepcionales de agua del aire, el 340% de su propio peso. Según sus inventores, lo que hace que este «algodón recubierto» sea tan interesante es que cuando se calienta suelta el agua recogida. Este material podría ser una solución para abastecer de agua a las zonas desérticas, por ejemplo, con fines agrícolas. 
Los investigadores de la Universidad Técnica de Eindhoven y de la Universidad Politécnica de Hong Kong aplicaron un revestimiento de un polímero llamado PNIPAAm a la tela de algodón. Hasta una temperatura de 34° C este algodón mantiene una estructura similar a una esponja a nivel microscópico. Es altamente hidrófilo, tiene una gran capacidad para absorber el agua.
Pero cuando la temperatura se eleva el material se vuelve hidrófobo o repelente al agua. Por encima de 34° C la estructura de polímeros del algodón se cierra y libera toda el agua recogida, que es completamente pura. Los investigadores aseguran que este ciclo se puede repetir muchas veces.
El ingenio está inspirado en la naturaleza. Escarabajos en zonas desérticas pueden recoger y beber agua de las niebla, mediante la captura de las gotas que caen sobre sus cuerpos y ruedan hasta la boca. Del mismo modo, algunas arañas capturan la humedad en sus telas. Esta fue la inspiración para este nuevo material de recubrimiento de algodón, que recoge y lanza el agua de los ambientes brumosos simplemente con los cambios de temperatura durante el día.

METALLICA VS GREENPEACE

La banda de metal Metallica dio un concierto en la Antártida el 13 de diciembre de 2013 por la celebración de su 30º aniversario en el mundo de la música pero esto llego a oídos de Greenpeace. No gustó mucho a la colaboración de preservación del medio ambiente.

Greenpeace recuerda que el Tratado Antártico –en vigencia desde 1961– y sus acuerdos complementarios, regulan las relaciones internacionales en la región, preserva el territorio para la libre investigación científica y prohíbe la actividad militar e industrial en el continente. 

Greenpeace formó parte de la campaña para la articulación de un tratado que detuviese la actividad minera que amenazaba la región en los ochenta. Entre 1987 y 1991, la organización estableció una base permanente en la Antártida para monitorear la contaminación y reclamar a los gobiernos del mundo la prohibición de las actividades industriales en la zona.

Por el contrario, el Ártico no cuenta aún con un tratado específico que asegure su protección. Actualmente se encuentra amenazado por los efectos del cambio climático –en los últimos 30 años se derritió el 75% del volumen de sus hielos marinos–, la actividad de las petroleras, la pesca industrial y la creciente militarización de la zona. 
    
Greenpeace reclama que los esfuerzos internacionales sean dirigidos a garantizar que tanto el Ártico como la Antártida cuenten con sistemas de protección similares que prohíban las actividades industriales y militares.


http://www.greenpeace.org/argentina/es/Paginas/Posicion-Show-Metallica-en-Antartida/

El cambio climático influye en la coloración de los insectos

  En Europa, cada vez es más difícil ver mariposas y libélulas de colores oscuros. De hecho, estos insectos están siendo desplazados por otros de tonos más claros, capaces de lidiar mejor con los efectos del cambio climático.

Esa es la conclusión a la que ha llegado un equipo de investigadores de las universidades de Copenhague y Marburgo y del Imperial College de Londres, que han observado cómo las especies que lucen una coloración más intensa se están moviendo hacia el norte y a regiones más frías, como los Alpes y los Balcanes, al mismo tiempo que Europa se vuelve más cálida.

El color de estos animales está relacionado con el modo en que absorben energía de sol y juega un papel clave en la regulación de la temperatura corporal de su organismo.

Precisamente, los de colores más claros se benefician de que estos permiten reflejar la luz más fácilmente, un fenómeno que en las regiones cálidas les sirve para evitar sobrecalentarse y permanecer activos durante más tiempo.

Ahora sabemos que las mariposas y libélulas de tonalidades más claras están mejor preparadas para sobrevivir en un mundo más caluroso, y que los efectos del cambio climático no son ideas sobre lo que ocurrirá en el futuro, sino que ya se hacen notar hoy en día en los ecosistemas”, señaló el Imperial College.

sábado, 31 de mayo de 2014

Desarrollo de los paneles solares fotovoltaicos.

Cada vez se producen más y más avances en la fabricación de paneles solares fotovoltaicos, y algunas instituciones científicas han logrado unas eficiencias de hasta un 43%
Laboratorios de todo el mundo están investigando nuevas fórmulas de fabricación que impulsen la energía solar fotovoltaica y esta pueda llegar a ser competitiva con otras fuentes de energía fósil.
Se está convirtiendo poco a poco en una realidad. Ya son más de 100 países en los que se ha llegado a la paridad de red, es decir, el momento en el que una fuente de generación de energía puede producir electricidad a un coste inferior o igual al precio generalista de compra de la electricidad directamente de la red y competir con las fuentes de energía convencionales.


Fuente: http://www.suelosolar.es/newsolares/newsol.asp?id=8230&idp&idioma=es&idpais=10

Obsolescencia Programada


En el documental Comprar, tirar, comprar se habla de la historia de la obsolescencia programada y de varios puntos de vista sobre el tema y como deberían solucionarse los problemas que ocasiona. A continuación puedes ver el documental completo:
Se denomina obsolescencia programada a determinar el momento en el que cierto producto debe dejar de funcionar o debe quedar obsoleto con el fin de aumentar la producción. La primera vez que el término fue publicado fue en 1932 en el libro de Bernard London, en el que expuso que la obsolescencia programada era necesaria para salir de la crisis que tenía lugar en Estados Unidos en aquel momento. Sin embargo en 1924 la obsolescencia programada ya se daba lugar en la bombilla. Desde entonces ésta técnica se ha seguido utilizando sin cesar.
Esto ha derivado en una sociedad consumista, que ha derivado a su vez en numerosos problemas como es la acumulación de residuos tóxicos. A continuación se resumirán los puntos de vista sobre éste tema de tres expertos: Serge Latouche, John Thackara y Michael Braungart.
Serge Latouche: Desde su punto de vista nuestra sociedad consumista  quiere crecer económicamente, no para satisfacer necesidades, sino simplemente para crecer. Esto requiere de una producción sin límites y, por lo tanto, un consumo ilimitado. Evidentemente esto es insostenible en un planeta como el nuestro, con recursos finitos. Por ello es un crítico radical del consumismo y del crecimiento sin límites que está establecido hoy en día en nuestra sociedad.
Latouche compara la sociedad de crecimiento con un coche sin piloto, que va a toda velocidad y que está destinado a chocarse contra un muro o caer por un precipicio. Esto claramente quiere decir, que si seguimos despilfarrando los recursos de la Tierra en nombre del crecimiento, nuestro sistema económico colapsará en algún momento por la falta de recursos.
Para él, la única solución a este problema es el decrecimiento y un cambio en la forma de pensar que tiene la gente. Para que se produzca este decrecimiento la palabra clave es reducir. Hay que minimizar la huella ecológica, el despilfarro, la sobreproducción y el sobreconsumo. Además aclara que esto no quiere decir que haya que volver a La Edad de Piedra, sino que hay que vivir como en la Francia de los años 60.
Concluye diciendo que el consumismo en el que vivimos no nos trae la felicidad, sino que podría llegar a ser una relación inversamente proporcional. Es decir, cuanto más nos vemos llevados a consumir, más infelices somos.
John Thackara: Según él nuestra vida se basa en pedir créditos para comprar cosas que realmente no necesitamos, cosa que para él no tiene sentido. Cree que las cosas tienen que cambiar ya que no es correcto que para reactivar la economía sea necesario consumir cada vez más. En su lugar deberíamos imitar a países como India o continentes como África, en los que es impensable tirar algo simplemente porque no funciona; allí en lugar de tirar aquello que no funciona intentan reparar todo lo que se ha roto por muy difícil que sea. Piensa que deberíamos hacer esto porque la mayoría de lo que tiramos son residuos no biodegradables. Estos residuos no se descomponen y por lo tanto no desaparecen y se acaban almacenando. Este es uno de los mayores problemas hoy en día, no sólo porque son dañinos para el medioambiente, sino porque no quedan sitios donde almacenarlos y son un gran problema en algunos países, como Ghana, mencionado en el documental. Por todo esto Thackara cree que se debería desarrollar un consumo sostenible.
Además propone volver a estar vinculados a actividades que no tengan nada que ver con los objetos, como las relaciones sociales o la tierra, ya que cree que cada vez más los objetos determinan nuestra identidad y autoestima por culpa del consumismo.
Michael Braungart: Es el creador del concepto de la cuna a la cuna.  Éste concepto se basa en que si las fábricas funcionaran de la misma forma que la naturaleza, la obsolescencia programada no tendría sentido. Explica que, al igual que la naturaleza, las fábricas podrían producir abundantemente si los residuos fueran biodegradables. Estos residuos podrían compararse con las hojas secas, que sirven de nutrientes para otros organismos.
Por otra parte demostró que de la cuna a la cuna no es algo meramente teórico, sino que se puede realizar. Él eligió llevar a cabo éste método de producción en una empresa textil. Después de comprobar que a las telas se les añaden cientos de químicos tóxicos se puso en marcha y desarrolló tejidos con tan sólo treinta y seis productos químicos, y todos ellos biodegradables. Lo bueno de éste método es que no es aplicable sólo a la industria textil, sino que cree que se podría aplicar a cualquier proceso productivo.
Su conclusión es que si nuestra sociedad solo produjera nutrientes, la obsolescencia programada se convertiría en algo completamente diferente.
Po todo lo mencionado anteriormente creo que su postura ante el consumismo es producir de forma sostenible.


Mi conclusión es que sin duda la forma en la que producimos tiene que cambiar, puesto  que los recursos son limitados y puede que nosotros no estemos para ver qué puede pasar cuando éstos se acaben, pero debemos pensar en las generaciones futuras, en aquellas personas que actualmente sufren las consecuencias de nuestro ritmo de vida y en todos los seres vivos que no tienen nada que ver con la sociedad consumista en la que vivimos. De lo contrario, citando a Mike Anane, las generaciones futuras no nos lo perdonarán.